Un programa de resiliencia de TI respalda la continuidad operativa y la modernización.
Permite afrontar las interrupciones con una visión clara de los servicios de TI, absorber los impactos y recuperar la operatividad de manera fluida.
También proporciona una estrategia clara de disaster recovery, capaz de simular ataques avanzados, facilita la adopción y la escalabilidad de tecnologías de inteligencia artificial y promueve una mentalidad resiliente tanto en las operaciones como en los equipos.
En otras palabras, permite identificar el conjunto realista de capacidades avanzadas de TI que necesita el negocio.